jueves, 20 de diciembre de 2007

LA MUSA Y EL GUERRERO- a musa e o guerreiro


La musa lentamente se despojó de sus ropajes para fundirse con el agua cristalina de aquel lago que se encontraba en el claro; él, oculto la miraba entre los árboles, jamás había visto tanta belleza como ella irradiaba, sus ojos, azules como el cielo despejado después de un día de lluvia, brillaban como luciérnagas, su cabellera larga y negra como una noche sin estrellas, relucía ante el reflejo del sol entre las hojas, su cuerpo moldeado como cual figura tallada con cincel por un escultor de deidades griegas, imagen etérea, de piel tan blanca que parecía casi incorpórea, le hacían desearle como un moribundo aferrándose a la vida…
Ella, aún no le había visto, ignorante de su oculto observador, disfrutaba de la calidez del agua, disfrutaba de la quietud que aquel lugar le brindaba, el poder perderse en sus pensamientos, en sus sueños sin que nadie le estorbara, perderse en sí misma como si aquellas aguas pudieran transportarla a un mundo que aún no conocía. Había concurrido a aquel sitio desde que era apenas una niña, siempre gustó de tan hermoso paisaje, el canto de las aves, y el olor a yerba mojada; hoy, vendría por última vez, último gozo antes de su partida. Nunca supo el por qué debía alejarse de aquel sitio, nunca entendió los motivos que le impulsaban a seguir un destino incierto, una aventura cuyo camino desconocía, pero algo dentro de sí, le exigía, le obligaba a marchar, necesidad imperiosa de partir en busca de algo que desconocía, algo que reconocería sólo cuando le encontrase.
No estaba previsto entre sus planes el ser observada por aquel extraño, así como no tenía previsto lo que sucedería.
Él esperó sigiloso mientras ella salía de entre las aguas y se ataviaba nuevamente, su instinto le señalaba que lo suyo no era simple deseo, era algo más profundo, algo que no podía reconocer pues jamás le había vivido antes, un sentimiento que hacía latir su corazón desbocadamente, como un potro galopando al viento, pero con una calidez que le hacía sentir un deseo de protección desconocido para él. Él, un guerrero que sólo conocía de muerte y dolor, brutalidad en el combate, tomando las resultas de cada lucha, no preguntándose jamás si cada mujer que hizo suya en su paso sentía o no algo a por él, o si él sentía algo más que no fuera puramente carnal; hombre cuyos instintos de supervivencia, le hicieron merecedor de grandes loanzas por sus proesas, jamás sintió aquel cálido sentimiento, aquel suave pero poderoso deseo de tenerla entre sus brazos y protegerla cual niño inocente; todos aquellos sentimientos, le convulsionaban el cuerpo, atizándole la mente en raciocinios muy lejanos a aquellos tan conocidos por él, apenas pudo esperar que aquella bella mujer se encontrase ya en condiciones de ser vista, para apearse ante su presencia.
Fue una gran sorpresa que apareciese aquel hombre cuyas duras facciones: su rostro, marcado por una cicatriz le atravesaba la mejilla izquierda, dando un aspecto sombrío, podían intimidar hasta al más osado, pero que a ella, le dejaba impertérrita, perdida en la profundidad de su mirada; había algo en aquellos ojos, algo que no adivinaba, aún así, sentía que un lazo invisible le ataba a aquellos ojos, a aquel abismo profundo que se asomaba en su mirada.
Antes que pudiese apenas decir nada, ella reconoció que lo que buscaba se encontraba ahí, frente a ella, él era la razón de ese impulso que le obligaba a marcharse para encontrarle, pero antes que pudiese hablarle, salieron de entre los árboles unos hombres vestidos con armaduras, sin darle tiempo de reaccionar a aquel hombre, le clavaron por la espalda una flecha certera, que le atravesó de lado a lado; abriendo los ojos ante la sorpresa del embate, calló ante sus pies agonizante.
Viéndose cercada ante el inminente ataque, cogió de aquel hombre su espada para dar combate a sus eventuales atacantes, no pudo alzar estocada alguna, una nueva flecha se ensartó esta vez en su pecho cayendo sobre el guerrero que yacía en el suelo, quien apenas con fuerza sólo pudo abrazarla y como último gesto, dejar un cálido beso en los labios de aquella que su corazón había capturado con su belleza.
SVW.

A musa lentamente desposuír das súas roupaxes para fundirse coa auga cristalina daquel lago que se atopaba no claro; el, oculto mirábaa entre as árbores, xamais vira tanta beleza como ela irradiaba, os seus ollos, azuis como o ceo despexado logo dun día de choiva, brillaban como luciérnagas, a súa cabeleira longa e negra como unha noite sen estrelas, relucía ante o reflexo do sol entre as follas, o seu corpo moldeado como cal figura tallada con cincel por un escultor de deidades gregas, imaxe etérea, de pel tan branca que parecía case incorpórea, facíanlle desexarlle como un moribundo aferrándose á vida?
Ela, aínda non lle viu, ignorante do seu oculto observador, gozaba da calidez da auga, gozaba da quietud que aquel lugar brindáballe, o poder perderse nos seus pensamentos, nos seus soños sen que ninguén lle estorbase, perderse en si mesma coma se aquelas augas puidesen transportala a un mundo que aínda non coñecía. concorrera a aquel sitio desde que era apenas unha nena, sempre gustou de tan fermosa paisaxe, o canto das aves, e o cheiro a yerba mollada; hoxe, viría por última vez, último gozo antes da súa partida. Nunca soubo o por que debía afastarse daquel sitio, nunca entendeu os motivos que lle impulsaban a seguir un destino incerto, unha aventura cuxo camiño descoñecía, pero algo dentro de si, esixíalle, obrigáballe a marchar, necesidade imperioso de partir en busca de algo que descoñecía, algo que recoñecería só cando lle atopase.
Non estaba previsto entre os seus plans o ser observada por aquel estraño, así como non tiña previsto o que sucedería.
El esperou sigiloso mentres ela saía de entre as augas e ataviábase novamente, o seu instinto sinaláballe que o seu non era simple desexo, era algo máis profundo, algo que non podía recoñecer pois xamais lle viviu antes, un sentimento que facía latexar o seu corazón desbocadamente, como un poldro galopando ao vento, pero cunha calidez que lle facía sentir un desexo de protección descoñecido para el. El, un guerreiro que só coñecía de morte e dor, brutalidade no combate, tomando resúltalas de cada loita, non preguntándose xamais se cada muller que fixo súa no seu paso sentía ou non algo a por el, ou se el sentía algo máis que non fose puramente carnal; home cuxos instintos de supervivencia, fixéronlle merecedor de grandes loanzas polas súas proesas, xamais sentiu aquel cálido sentimento, aquel suave pero poderoso desexo de tela entre os seus brazos e protexela cal neno inocente; todos aqueles sentimentos, lle convulsionaban o corpo, atizándole a mente en raciocinios moi afastados a aqueles tan coñecidos por el, apenas puido esperar que aquela bela muller atopásese xa en condicións de ser vista, para apearse ante a súa presenza.
Foi unha gran sorpresa que aparecese aquel home cuxas duras faccións: o seu rostro, marcado por unha cicatriz atravesáballe a fazula esquerda, dando un aspecto sombrío, podían intimidar ata ao máis ousado, pero que a ela, deixáballe impertérrita, perdida na profundidade da súa mirada; había algo naqueles ollos, algo que non adiviñaba, aínda así, sentía que un lazo invisible atáballe a aqueles ollos, a aquel abismo profundo que se asomaba na súa mirada.
Antes que puidese apenas dicir nada, ela recoñeceu que o que buscaba atopábase aí, fronte a ela, el era a razón dese impulso que lle obrigaba a marcharse para atoparlle, pero antes que puidese falarlle, saíron de entre as árbores uns homes vestidos con armaduras, sen darlle tempo de reaccionar a aquel home, craváronlle por detrás unha frecha certeira, que lle atravesou de lado a lado; abrindo os ollos ante a sorpresa do embate, calou ante os seus pés agonizante.
Véndose cercada ante o inminente ataque, colleu daquel home a súa espada para dar combate aos seus eventuais atacantes, non puido alzar estocada algunha, unha nova frecha se ensartó esta vez no seu peito caendo sobre o guerreiro que xacía no chan, quen apenas con forza só puido abrazala e como último xesto, deixar un cálido bico nos beizos daquela que o seu corazón capturara coa súa beleza.

15 comentarios:

Juanjo Montoliu dijo...

Joder, ¡qué triste!

Vengo a desearte Feliz Navidad y mucha suerte.

Besos.

butherfly dijo...

JUANJO... Sip, es triste, pero ya sabes que no todo es siempre alegría...
También te deseo un muy feliz navidad, gracias por estar siempre conmigo
Besitos con mucho cariño para tí

Muxica dijo...

Me encanta tu prosa, es inmejorable.
Dicen y dicen... que los mejores textos salen de la tristeza.
Un abrazo mi amiga.
Estos días no ando mucho por aquí. pero no te olvido.
Mil biquiños

Paços de Audiência dijo...

Feliz Navidad.

Por cierto, me has dejado muy triste.

Anónimo dijo...

Buenas ,amiguca.Hago un descanso de mi descanso para entrar a visitarte y m encuentro con este cuento pequeño que no deja de ser parte de una realidad que se ha dado y se da en tantas ocasiones¡¡
Dicen que es triste¡¡Sí,pero Roemo y Juieta seguirán dando nombre al amor imposible,ese que al poco de conseguirlo,se esfuma.
Besucos de Navidad¡¡Y gracias¡

peyote dijo...

Solo en la musa, solo en el agua, solo en la triztesa; las palabras pueden forjar uan historia con tanat vida.


Saludos y feliz navidad.

S.K.A.R.A. dijo...

Hi! que triste pero a la vez hermoso cuento...
Tantas lunas sin pasar por aquí... pero por fin puedo relajarme y hacer lo que más me gusta ^^... me gustaría tener noticias suyas ...¿cómo ha estado? ¿qué ha hecho?...

Bueno, no la molesto más... muchos saludos!!!

cuidese

+BYE BYE+

butherfly dijo...

INMA... gracias amiga, sip, siempre me han dicho que el mejor texto sale de un corazón triste.
He notado tu ausencia, y sabes que nunca te olvido, ya encontré tu nuevo hogar y también estoy ahí...
Biquiños agarimosos a miña amiga

CABEZOTA...
Feliz Navidad para tí también... Lamento dejarte triste con mi escrito, espero que esa tristeza se deba a que te ha conmovido mi cuento y no porque sea tan malo que te haya entristecido que lo escribiese...
Besitos cariñosos

Gó... mi dulce Gó... gracias por tomarte ese tiempo para venir a leerme... sabes que siempre estás presente y también yo estoy en tu hogar...
Un besito mi amiga

PEYOTE... gracias, veo que te ha gustado, eres muy tierno...
Feliz Navidad para tí también

S.K.A.R.A... también te he extrañado, gracias por volver, de mí, bastará que leas mis post anteriores y sabrás lo que ha sido mi vida por estos tiempos...
Un besito princesita

JuanMa dijo...

Una lectura en positivo: Nunca es tarde para el amor.

Bicos.

Mar dijo...

El canto de las aves y el murmullo del viento se unen a mi voz para desearte todo lo mejor mi amiga ,,,precioso escrito ,como de preciosa eres tu ,,,,siente la alegría de la vida y vivela intensamente sisi se q lo haras preciosa y asi lo deseo ,,sienteme en tu mesa igual q tu estas en la mia ,,,,

felices fiestas y mucho amor mas mas mas amor q sobrepese esta palabra en nuestras vidas ,,mas q el turron jejejejej

besito mi amiga y un cariñoso y fuerte abrazo

Anónimo dijo...

...muchas veces lo mas impresionante en nuestra vida dura solo unos instantes...pero q decirte agradecer siempre lo instantes que nos hicieron sentir vivos.

amiga muchas felicidades en estas fiestas.
y todo lo mejor para tu vida

Violeta dijo...

¡¡¡Feliz navidad!!! Soy nueva en esto. Un abrazo

butherfly dijo...

MAKI... un beso grandote y un abrazo de los nuestros bien apretadito... que esta navidad, sepas que como siempre, estoy contigo...
Feliz Navidad mi amiga!!!!!!!!

LU... es cierto, puede que sea sólo una fracción de segundo, y sin embargo, hacernos sentir la emoción más grande de nuestra vida...
Un beso cariñoso y muchas felicidades en esta navidad, que el niño Jesús, te colme de alegría y éxito en el futuro que se acerca...

VIOLETA... gracias por llegar a mi hogar, es un gusto recibirte con cariño, y sé que los demás estaran por acogerte con cariño tal como yo...
Sientete en libertad de volver cuantas veces gustes que aquí eres bienvenida, más siendo una cangrejita como yo y muchas de mis amigas... jejejejejejeje
Un beso y FELIZ NAVIDAD guapa...

Violeta dijo...

Muchas gracias por tu cariño. Accedía a tu blog por medio del de muxica, que es mi tía. Voy a poner tu blog en mis enlaces, espero que no moleste. Un abrazo

butherfly dijo...

VIOLETA... quien quiera participar en mi hogar, siempre será bien recibido por mí, más al ser sobrina de mi amiga Inma, te puedo decir, con el permiso de mi amiga, que me sentiré muy dichosa de tenerte aqui, ya que Inma no sólo es alguien a quien quiero mucho, es además para mí, mi hermana y con quien tengo mucho en común, difícil es poder decirte lo que ella me significa, así que me limitaré a decirte que deseo que ella siempre esté a mi lado y yo al suyo gozando de esta amistad recíproca y profunda...
Un beso guapa, y un abrazo cálido