jueves, 11 de septiembre de 2014

Las cosas malas nunca vienen solas

LOS BUENOS SE VAN PRIMERO, fue lo primero q me dijo Meji cuando habló conmigo, después de q Gus le contara lo sucedido, yo me pregunto ¿Castigo o recompensa?...
Hace unos días pensaba en q el 2 de septiembre sería otro aniversario desde q Pipe ya no estaba, una fecha q había quedado muy grabada en mi hace dos años, nunca imaginé q también sería un día aciago para mi.
Comenzó con prisas, la hora avanzaba y yo debía darme prisa para cumplir con todo antes de marchar a mi cita, la espera fue larga y agobiante, después de ese momento todo se volvió triste y gris; hoy al mirar atrás, quisiera no haberme levantado ese día, quisiera q todo fuera una estúpida pesadilla, una broma macabra, pero no, es real, es lo q me ha tocado y solo queda joderse, por otra parte, quizás sea la forma q me han dado para cumplir mi promesa, ¿q importa lo q sea?... Gus lloró conmigo, sus abrazos, aunque tarde, fueron mi cobijo, ya no podía con todo aquello, la persona q debió estar en ese momento se había marchado sin saber lo q pasaba y yo necesitaba un hombro amigo, no imaginé q sería Gus quien pusiera su pecho para dejarme llorar y llorar a la vez abrazándome, tampoco imaginé q por cada lágrima q me causó en el pasado, ahora recibiría a cambio un abrazo, fue un tenue consuelo, sin embargo lo agradecí de corazón, quedarme dormida cansada por el llanto y en su abrazo, fue sentirme niña otra vez, lo necesitaba; admito q verle llorar no fue lo q yo esperaba, no era mi intención hacerle sufrir, pero sabiendo q él, aunque tarde, aún guardaba cariño a por mi, supongo q debía de saber q también lloraría.
Hoy no me siento mejor, el compas de espera no ayuda, pero debo hacerle frente y debo hacerlo sola, ya no puedo involucrar a Gus, aun cuando él esté dispuesto a no dejarme sola, no, lo mejor es pasar este trance sola y esperar los resultados antes de decidir q hacer, el camino será largo y tortuoso, no hay nada q hacer para apurar el paso, dicen q al mal tiempo debes ponerle buena cara, empero, comienzo a cansarme de ser buena y el cajón de sonrisas se ha vaciado de sopetón.
Solo queda la larga espera y rezar para q todo sea una equivocación, una broma pesada o una pesadilla de la q aún no he despertado...

No hay comentarios: