Apenas has entrado en mi vida y siento como si estuvieras en ella desde siempre, fue una dulce sorpresa cuando tus labios besaron los míos, más cuando mi mano encajó en la tuya con tanta naturalidad, como si fuera su hogar, apenas te conozco, pero eso no ha hecho que te extrañe menos cuando no estoy contigo, ni que mi cuerpo sienta frío y te necesite si no tengo tu abrazo, eres un sueño hecho realidad... A lo largo de mi vida he aprendido a ser autovalente, autosuficiente, a no depender ni a necesitar de nadie, pese a ello, ayer por primera vez sentí la necesidad de pedirte que corrieras a mi y me ayudaras, ese sentimiento me asustó, porque nunca he pedido ayuda pero, mis demonios han vuelto a despertar recordándome que no debo aferrarme a ti, que no debo necesitarte ni apoyarme en ti, porque cada vez que he querido y necesitado de alguien, me he quedado sola, con el corazón roto y el alma herida, ese es un coste que ya no puedo pagar, ésta vez, si volvieran a abrirse heridas, sería mi perdición, ya no tengo fuerzas para recomponer mi corazón ni mi alma, porque ya no queda sitio sin remendar...
Quisiera poder hablarte de mis miedos, mis temores, mis sueños, mis esperanzas, mis deseos, pero no se si puedo, no se si debo, sólo se que hoy tengo frío y miedo, que quiero estar contigo, empero no quiero necesitarte, porque tengo miedo a que, entre tu y yo, sea yo quien más quiera...
Hoy vuelvo a ser la niña pequeña que llora escondida esperando a que vengan a consolarla, hoy como tantas veces extraño a mi abuelo, sus abrazos y sus palabras cariñosas diciéndome que sea fuerte y no tema a la vida... Quisiera que sólo fuera un raspón en la rodilla y una lágrima en la mejilla, pero no es tan simple, porque esa niña hace mucho que se perdió en un mundo de sueños rotos y un mar de lágrimas que nunca han visto el sol... Hoy simplemente soy yo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario