
Entre el mar y la espuma
olvidada en el rincón de las dudas
había quedado mi vida
y de aquellas desventuras
perdida en la espesura
dejaron con su paso
un mundo de amarguras
perdida mi esperanza
pero los sueños no se olvidan
y nacen al nuevo día
amaneceres que llegan
cargados de alegría
nuevos sueños han nacido
alejando la bruma y su desdicha
las nubes se han esfumado
estrellas luminosas
al cielo han poblado
vistiendo galas de alegría
poco a poco iluminan los días
y después de tanta desdicha
hoy de esperanza se llena mi vida
SVW

1 comentario:
Siempre tenemos el saco de la esperanza preparado aunque a veces nos dé la sensación de que no, de que ya no volverán a adornar nuestro amanecer.... el tiempo siempre nos quita de ese error y volvemos a llenarlo, a impregnarnos de nuevas esperanzas...
Un beso, guapa.
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